La veta en la piel
El hombre convive con las sensaciones que produce el hecho artìstico desde sus comienzos. Se tienen registros de manifestaciones pictòricas en cavernas del continente europeo que datan desde hace unos 40.000 años, quizas màs y que seguramente cuando Africa tenga el protagonismo que merece dentro de la cultura global que apenas la nombra en voz baja como origen del hombre, saldran a la luz piezas mucho màs antiguas. Quizàs entonces las cuevas de Altamira y Lascaux cedan su lugar en el podio de la cultura occidental a nombres màs sonoros y rìtmicos. Como sea el hombre lleva ese impulso que lo proyecta hacia lo bello tamizàndolo delicadamente a travès de la forma, el color, la voz, los sonidos, la interpretaciòn actoral. Quienes no se adentran demasiado en el tema prefieren sostener que el arte es casi un capricho de unos pocos pero seguramente a la hora de decidir sobre cualquier objeto que acompañe su diario vivir optaran por el que màs les guste, ejerciendo en ese acto bàsico y sencillo de selecciòn el poder del juicio estètico personal. Con certeza no les darà igual escuchar el canto o el grito, observar el salto o la danza, ver el rojo o el azul. Es en ese punto cuando nos encontramos con nuestra veta, siendo receptores del hecho artìstico que nos toca quièn sabe què fibras internas de la emociòn, o bien producièndolo para si mismos y para los demàs. Si estamos creando un espacio para dar lugar al arte de otros, tambièn estamos dentro del campo artìstico, al igual que si somos vectores para la circulaciòn de una obra. Nadie queda afuera del campo cultural y unos no puede existir sin los otros, las escalas de apreciaciòn y producciòn son infinitas y depende de què tanto nos preparemos para ese fenòmeno de la sensibilidad y la comunicaciòn. Podemos llevar la estètica en la ropa, en la materia, en los objetos que nos rodean pero por sobretodo en la epidermis y en el espìritu, interesante conjunciòn que hace a nuestro misterio terrenal.
M.Sullivan


1 Comments:
Uhhhh!!! El párrafo que comienza "Es en ese punto cuando nos encontramos con nuestra veta, siendo receptores del hecho artístico que nos toca quién sabe qué fibras internas de la emoción..." da para un debate interesantísimo. El tema recurrente con respecto a la subjetividad/objetividad en el arte. Sabés a lo que me refiero, Sullivan.
Publicar un comentario
<< Home