Sullivan

sábado, noviembre 04, 2006

Capìtulo 5

La Conferencia
...
Por un momento el mundo se limitaba a las paredes del edificio y el centro de ese universo de ladrillo y concreto era la masa informe de barro de poco màs de un metro que Cristian Figueras aporreaba sin descanso con sus propias manos. La nociòn del tiempo se habìa borrado tratando de plantear otra de sus ideas escultòricas. La estructura de hierro y alambre que habìa construido para tales fines la tarde anterior estaba ahora cubierta por completo con la arcilla gris.
La acciòn enèrgica del modelado en esa batalla de estecas y pasta hùmeda de minerales granìticos lo habìa ayudado a superar la cuota de enojo y fastidio que aùn atenazaban su ego debido a la suspensiòn del lanzamiento de la linea de perfumes M'Bour. Mientras maleaba la materia en todas direcciones hacìa lo mismo con su bronca retorcièndola, agregàndola, estiràndola, desgarràndola hasta que las primeras palabras del consultor y amigo, Agustìn Alvarez, sonaron a la distancia, y sus ùltimas opiniones aportaban el optimismo suficiente como para soportar la espera. Los mercados se recompondrìan por una cuestiòn de equilibrio de las economìas.
A pesar que estaba cansado continuò despegando el barro que se adherìa con efecto ventosa a la batea amasàndolo antes de seguir incrementando los volùmenes de la obra y con cada pellizco las tensiones fueron cediendo dando lugar a la calma.
Cristian acomodò el rejoj en su muñeca ensuciando un poco la malla de caucho y notò que habìan pasado tres horas como si fuesen quince minutos. Lo reconfortaba al menos que la idea bàsica estuviese plasmada y que el material estuviese bien adherido para que no se presentasen grietas inconvenientes. Querìa dejar encaminado su siguiente obra antes del viaje a Brasil y que ese arquetipo platònico que habitaba comodamente en medio de la no-sustancia del pensamiento se confrontara con la realidad concreta. En la mente algunas cosas ocupaban un lugar en el podio abstracto de la gloria, un lugar al fin y de allì costaba moverlas. En lo material, en el afuera, se decidìa su existencia para este mundo de cuestionamientos mùltiples. Las ideas abundaban en la imaginaciòn, el problema era conectarse con los medios y con los recursos adecuados necesarios para llevarlas a buen tèrmino sin que se desvirtuaran en el intento.
Mientras cubrìa la escultura con una tela hùmeda y luego con un film de nylon para que no perdiera humedad sonò el telèfono. Diana Costas le avisaba que estaban en camino con Marcos Aguada y Sofìa Gutman, crìtica de arte y curadora de las exposiciones de Cristian. Ella, Sofìa, habìa seguido el proceso de la segunda de las esculturas fragmentarias y habìan planeado con Diana realizar una conferencia por internet a modo de cierre luego de la etapa de la subasta. En una hora los invitados estaban paseàndose por los espacios del taller. Uno de los sectores estaba pensado para la producciòn repleto de materiales de todo tipo y el otro, sobre un plano màs elevado en un primer piso, conformaba el estar de planeamiento donde uno podìa tambìen entregarse al descanso, leer o realizar reuniones. Desde la calle el edificio tenìa la apariencia de un gran galpòn como esos que abundaban en la zona de Barracas, provenientes de los tiempos del desarrollo industrial del paìs. El portòn negro de madera permitìa la entrada de camiones y tenìa una puerta secundaria incluida en una de sus hojas la cual se destinaba al uso diario para el acceso de las personas.
Diana enfocò la videocàmara probando el encuadre y la calidad de la señal, ajustò tambièn el audio y comenzaron la entrevista. Sonia Gutman iniciò la presentaciòn con la formalidad que la caracterizaba.
-A diferencia de otros artistas que se han volcado totalmente a los medios virtuales, Figueras prefiere desenvolverse en distintos planos sin desestimar ninguna posibilidad sea tradicional o actual. Con una formaciòn recibida a travès de los libros de la era de Gutenberg hasta su adolescencia y con una continuidad en el desarrollo de los soportes digitales ambas fuentes de conocimientos y nuevas posibilidades se conjugaron en la conformaciòn de su obra. ¿Cuàl es la visiòn que Cristian Figueras tiene sobre los nuevos medios?
-Considero que los medios digitales son totalmente vàlidos - respondiò Cristian.- Son legìtimos para desarrollar las obras completamente o bien como vìnculo para conectar la obra con el pùblico como es mi caso. Si lo que se muestra es la herramienta en sì misma y la fascinaciòn se produce solo en la novedad de su apariencia estariamos en un camino superficial. Cuanto menos impacto provoque su calidad tecnològica el contenido, el significado seran mayores. El otro aspecto interesante es utilizar las redes como medios para una difusiòn amplia y una distribuciòn màs democràtica ya sea en forma virtual o concreta de las obras.
-¿ Què papel pasarìan a cumplir entonces los museos en este nuevo contexto?-preguntò Diana con la mirada fija en Cristian.
-El mismo que tienen hasta ahora adoptando los nuevos recursos tecnològicos. Continùa siendo el lugar donde la informaciòn se encuentra clasificada a conciencia y con criterios para preservar la memoria de las sociedades, lo cual ocurre distinto en la web que a pasar de sus dimensiones inconmesurables los saberes se distribuyen en verdaderos laberintos de informaciòn donde a veces cuesta encontrarlos. Los museos siguen siendo espacios necesarios para el pùblico con capacidad para legitimar ciertas cuestiones del arte como así también para mantener una relación directa y participativa con la obra. El espectador puede entonces interactuar directamente o ser espectador pasivo. De las dos maneras es el protagonista que cierra la idea de la obra artistica propuesta por el autor.
-¿ Teniendo en cuenta el auge del consumo virtual de las obras artìsticas, puede mermar el interes de los coleccionistas en adquirirlas?
-Todo lo contrario, pienso que la amplia difusiòn crea inmediatamente mayor interès y consumo. Esta en la esencia del hombre el deseo de atesorar una obra original, un objeto determinado. Observar lo que se posee produce un deleite de sensaciones indescriptible, ùnico para esa persona màs allà del impulso de ostentaciòn si lo hubiera. Supongo que intentar quitarnos de encima el peso de la tradiciòn cultural heredada del Quattrocento serìa intentar edificar una nueva estètica sin bases. Su impronta persiste aùn en la memoria de occidente de manera muy marcada porque sin dudas los niveles de poesìa alcanzados en las imàgenes ha sido sublime. Indagar en ese campo de lo inasible màs que de lo formal es en todo caso uno de mis mayores intereses.
Sonia Gutman tenía la virtud de proponer temas interesantes a su interlocutor para indagar en sus propósitos. La conferencia se prolongò en cuestiones espècificas sobre "Continente" la obra que se ensamblarìa en Fortaleza. Mientras tanto Diana Costas fue coordinando las preguntas que llegaban en cantidad a travès de los correos electrònicos.

1 Comments:

Blogger El Chalero Solitario said...

Che loco, què pasò con los perfumes? Y con Chan y Nick Chai?
Esto es un atropello, este blog es una falta de seriedad. Esto no puede ser...

04 diciembre, 2006 19:10  

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